2. Bebidas con gas
Los refrescos, agua con gas y otras bebidas carbonatadas contienen dióxido de carbono.
Ese gas entra directamente en el aparato digestivo y puede provocar:
- eructos;
- presión abdominal;
- hinchazón;
- mayor sensación de gases.
Las personas sensibles pueden notar una clara mejoría al reducir estas bebidas.
3. Legumbres
Los frijoles, lentejas, garbanzos y otras legumbres contienen carbohidratos que algunas personas digieren con dificultad.
Cuando llegan al colon, las bacterias intestinales los fermentan y producen gas.
Esto no significa que las legumbres sean malas.
De hecho, aportan fibra, proteínas vegetales, vitaminas y minerales.
Introducirlas poco a poco y remojarlas antes de cocinarlas puede mejorar su tolerancia en algunas personas.
