¿Cuándo los gases pueden ser una señal de alerta?
Los gases ocasionales son normales.
Sin embargo, conviene consultar con un profesional sanitario cuando son persistentes o aparecen acompañados de:
- pérdida de peso sin explicación;
- sangre en las heces;
- vómitos frecuentes;
- dolor abdominal intenso o persistente;
- fiebre;
- diarrea prolongada;
- estreñimiento severo;
- abdomen muy distendido;
- cambios importantes y recientes en el hábito intestinal.
En estos casos es importante investigar la causa.
