4. Hábitos de vida que afectan al sueño
Las rutinas diarias influyen enormemente en los patrones de sueño.
Tras la jubilación o durante las etapas más tranquilas de la vida, las personas suelen:
- Cenar más temprano
- Muévase menos durante el día.
- Dormir la siesta más tiempo
- Pasa las tardes en entornos con pocos estímulos.
- Estos hábitos pueden indicarle al cerebro que el "día" termina antes, lo que fomenta que la gente se despierte más temprano.
Otras influencias sutiles incluyen:
- cenas muy tempranas
- Bajadas nocturnas del nivel de azúcar en sangre
- Cafeína por la tarde
- Exposición limitada a la luz natural
- Incluso los cambios más pequeños pueden alterar silenciosamente el ciclo del sueño.
