Despertarse de repente a las 3 de la madrugada y mirar el reloj puede resultar desalentador, sobre todo si ocurre con frecuencia. Muchos adultos mayores de 60 años notan este patrón. En la mayoría de los casos, no es una coincidencia ni un síntoma de un problema de salud grave. En cambio, suele reflejar cambios biológicos normales, hábitos de vida y cambios emocionales propios del envejecimiento.
Comprender las razones que hay detrás de estos despertares matutinos puede facilitar la mejora del sueño y permitir afrontar esta etapa de la vida con mayor calma y claridad.
