5. Picor y piel seca alrededor del tobillo
El picor persistente en la parte inferior de las piernas puede tener muchas causas.
En personas con insuficiencia venosa crónica, la piel puede irritarse debido a cambios en la circulación.
Esto puede provocar una alteración conocida como dermatitis por estasis.
La piel puede verse:
- Seca.
- Escamosa.
- Irritada.
- Rojiza o marrón.
Rascar repetidamente la zona puede empeorar el problema y provocar pequeñas heridas.
6. Calambres en las piernas
Los calambres pueden aparecer por muchas razones, como deshidratación, esfuerzo muscular o desequilibrios minerales.
Sin embargo, en algunos problemas vasculares también pueden presentarse molestias musculares.
Una señal especialmente importante es el dolor que aparece al caminar y desaparece al descansar.
Este tipo de dolor puede estar relacionado con una disminución del flujo sanguíneo arterial hacia las piernas.
Si ocurre repetidamente, debería ser valorado.
7. Pies fríos
Si un pie se siente claramente más frío que el otro o si ambos están constantemente fríos, podría existir un problema circulatorio.
La disminución del flujo arterial puede hacer que las extremidades reciban menos sangre.
También pueden aparecer:
- Palidez.
- Color azulado.
- Entumecimiento.
- Dolor.
Un cambio brusco de temperatura o color en una sola pierna o pie requiere atención rápida.
8. Heridas que tardan demasiado en cerrar
La circulación sanguínea es fundamental para que una herida cicatrice.
Cuando llega poca sangre a una zona, el proceso de reparación puede ser más lento.
Por eso, las heridas persistentes en pies o tobillos merecen especial atención.
Esto es todavía más importante en personas con diabetes.
Nunca conviene ignorar una herida que:
- No mejora.
- Aumenta de tamaño.
- Supura.
- Produce dolor.
- Cambia de color.
9. Dolor y enrojecimiento repentino en una sola pierna
Esta es una señal distinta de la hinchazón crónica.
Cuando una sola pierna se hincha repentinamente y además presenta dolor, calor o enrojecimiento, puede existir un problema que requiere valoración médica urgente.
Una posible causa es una trombosis venosa profunda.
No todas las piernas hinchadas significan que exista un coágulo, pero ante síntomas repentinos no conviene esperar.
