2. Cambios de color en la piel
Cuando existen problemas venosos durante mucho tiempo, la piel alrededor de los tobillos puede empezar a cambiar de color.
Verso de Puede:
- Marrón.
- Rojiza.
- Violácea.
- Más oscura que otras zonas.
Estos cambios pueden estar relacionados con una mala circulación venosa y con pequeñas cantidades de sangre que permanecen acumuladas en los tejidos.
Con el tiempo, la piel también puede volverse más seca, dura o sensible.
3. Sensación de pesadez
Muchas personas con problemas venosos describen sus piernas como “pesadas”.
Esta sensación suele empeorar después de pasar muchas horas de pie o sentado.
También puedes acompañarte de:
- Cansancio en las piernas.
- Ardor.
- Hormigueo.
- Sensación de presión.
- Molestias al final del día.
Elevar las piernas puede aliviar temporalmente algunas de estas molestias, pero si se repiten con frecuencia conviene investigar la causa.
4. Venas visibles o varices
Las venas varicosas aparecen cuando ciertas venas superficiales se dilatan.
Pueden verse como líneas azuladas, moradas o abultadas debajo de la piel.
En algunas personas son principalmente un problema estético, pero en otras pueden acompañarse de:
- Dolor.
- Pesadez.
- Picor.
- Hinchazón.
- Calambres.
Cuando las varices producen síntomas frecuentes, es recomendable consultar a un profesional sanitario.
