4. Calor
Cuando hace mucho calor, los vasos sanguíneos se dilatan para ayudar al cuerpo a liberar temperatura.
Esto puede hacer que las venas de las manos, brazos y piernas se noten más.
También puede ocurrir después de una ducha caliente o de pasar mucho tiempo al sol.
5. Genética
Algunas personas simplemente tienen venas más visibles que otras.
El grosor de la piel, la distribución de la grasa corporal y el tamaño de las venas pueden heredarse.
Si otros miembros de la familia presentan venas prominentes, puede tratarse simplemente de una característica genética.
6. Deshidratación
Cuando el cuerpo pierde líquidos, pueden producirse cambios en el volumen sanguíneo y en el aspecto de la piel.
En algunas personas, esto hace que las venas parezcan más marcadas.
Otros signos de deshidratación pueden incluir:
- boca seca;
- sed intensa;
- orina oscura;
- cansancio;
- mareos.
7. Cambios hormonales
Los cambios hormonales también pueden influir en la circulación y en la apariencia de los vasos sanguíneos.
Pueden producirse durante diferentes etapas de la vida, incluyendo embarazo, menopausia o cambios hormonales relacionados con la edad.
¿Las venas visibles significan mala circulación?
No necesariamente.
Tener venas visibles no significa automáticamente que exista un problema circulatorio.
Muchas personas sanas presentan venas muy marcadas en las manos sin tener ninguna enfermedad.
Lo importante es observar si existen otros síntomas.
¿Cuándo hay que prestar atención?
Conviene consultar a un profesional sanitario si una vena se vuelve repentinamente diferente o aparece acompañada de:
- dolor;
- hinchazón;
- enrojecimiento;
- calor en la zona;
- endurecimiento de una vena;
- cambio de color de la mano;
- entumecimiento;
- debilidad;
- inflamación de un solo brazo o mano.
Estos síntomas pueden requerir una valoración médica.
