¿Y qué relación existe entre el picor y el cáncer?
Aquí es importante evitar el alarmismo.
La mayoría de las personas que tienen picazón nocturna no tienen cáncer.
Sin embargo, algunos tipos de cáncer, especialmente ciertos cánceres de la sangre como algunos linfomas, pueden asociarse en determinados pacientes con prurito persistente.
El picor aislado no permite diagnosticar un cáncer.
Los médicos suelen valorar el cuadro completo y comprobar si existen otros signos, como:
- Ganglios aumentados de tamaño que no desaparecen.
- Pérdida de peso involuntaria.
- Sudores nocturnos intensos.
- Fiebre inexplicable y persistente.
- Cansancio fuera de lo habitual.
- Picazón generalizada que continúa durante semanas sin una explicación clara.
Incluso estos síntomas pueden producirse por numerosas enfermedades diferentes. La única manera de conocer la causa es mediante una evaluación médica adecuada.
¿Cuándo debería preocuparte una picazón nocturna?
Un episodio ocasional normalmente no es motivo de alarma.
Sin embargo, sería conveniente consultar con un profesional si:
El picor dura varias semanas.
Una irritación temporal suele desaparecer cuando desaparece su causa. Cuando continúa sin explicación, merece estudiarse.
No existe ninguna erupción visible.
El picor generalizado sobre una piel aparentemente normal puede requerir una valoración diferente a una dermatitis común.
Interrumpe constantemente tu sueño.
Despertarse repetidamente por la necesidad de rascarse no debería convertirse en algo “normal”.
Está acompañado de otros síntomas.
Fiebre persistente, pérdida inexplicable de peso, sudoración nocturna marcada o inflamaciones que no desaparecen deben comentarse con un médico.
Las lesiones se infectan.
Rascarse repetidamente puede provocar heridas. Dolor creciente, pus, calor, hinchazón o fiebre pueden indicar una infección.
Qué puedes hacer mientras identificas la causa
Cuando no existen signos de alarma y parece tratarse de una irritación leve, algunas medidas sencillas pueden reducir las molestias.
Evita duchas extremadamente calientes. El agua muy caliente puede eliminar parte de los aceites naturales de la piel y aumentar la sequedad.
Utiliza productos suaves y sin demasiados perfumes.
Hidrata la piel después de ducharte, preferiblemente mientras aún conserva algo de humedad.
Mantén las uñas cortas para reducir las lesiones producidas al rascarse durante el sueño.
Utiliza ropa cómoda y transpirable.
También puede resultar útil observar durante varios días cuándo comienza el picor, qué partes del cuerpo afecta y si existe algo que parezca desencadenarlo.
Esta información puede ser muy útil durante una consulta médica.
