1. Piel excesivamente seca
Es una de las razones más habituales.
Cuando la barrera natural de la piel pierde agua y lípidos, puede aparecer:
- Tirantez.
- Descamación.
- Sensación áspera.
- Pequeñas grietas.
- Picazón, especialmente después de ducharse o durante la noche.
El problema puede empeorar con baños demasiado calientes, calefacción intensa, aire acondicionado, jabones agresivos o determinadas condiciones ambientales.
Aplicar una crema hidratante sin perfume después del baño puede ayudar en los casos relacionados con sequedad.
2. Dermatitis o eccema
El eccema puede provocar picazón muy intensa y, en algunas personas, empeora considerablemente durante la noche.
Además del picor pueden existir zonas:
