No todos los dolores de pecho son un infarto
El dolor de pecho también puede tener otras causas, como:
problemas musculares, reflujo gastroesofágico, ansiedad, infecciones respiratorias o inflamaciones.
Pero no es posible distinguir siempre la causa únicamente por los síntomas.
Por eso, cuando existe una sospecha razonable de un problema cardíaco, lo más seguro es realizar una evaluación médica.
Factores que aumentan el riesgo cardiovascular
Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir un infarto se encuentran:
- hipertensión arterial;
- colesterol elevado;
- diabetes;
- tabaquismo;
- obesidad;
- sedentarismo;
- antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular;
- edad;
- algunas enfermedades crónicas.
Tener uno o varios factores de riesgo no significa necesariamente que una persona vaya a sufrir un infarto, pero sí hace más importante controlar la salud cardiovascular.
¿Se puede prevenir?
No todos los infartos pueden evitarse, pero reducir los factores de riesgo puede disminuir considerablemente la probabilidad.
Algunas medidas importantes incluyen mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física regularmente, no fumar, controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa, dormir adecuadamente y seguir correctamente los tratamientos prescritos.
Los chequeos médicos también pueden ayudar a detectar problemas antes de que produzcan síntomas.
Un punto importante sobre la imagen viral
La imagen afirma que el dolor de pecho en las mujeres “no es un síntoma tan frecuente como en los hombres”.
Esta frase puede resultar engañosa si se interpreta como que las mujeres normalmente no presentan dolor de pecho.
En realidad, el dolor o molestia torácica sigue siendo un síntoma muy importante y frecuente del infarto en mujeres. La diferencia es que ellas pueden presentar con mayor frecuencia otros síntomas adicionales o síntomas menos típicos.
Por eso nunca debería ignorarse un dolor en el pecho simplemente porque la persona sea mujer.
