La vasectomía es uno de los métodos anticonceptivos permanentes más eficaces, pero no es 100% efectiva. Según los CDC, tras un análisis de semen que confirma la ausencia de espermatozoides o la presencia de pocos espermatozoides inmóviles, el riesgo estimado de embarazo es de aproximadamente 1 entre 2000. Antes de la confirmación, generalmente es necesario utilizar otro método anticonceptivo, ya que los espermatozoides pueden permanecer en el tracto reproductivo.
Los fallos en la vasectomía son poco frecuentes y pueden deberse a varias razones. El procedimiento puede no impedir por completo que los espermatozoides lleguen al semen, pueden quedar espermatozoides después de la cirugía o, en casos excepcionales, las vías reproductivas separadas pueden reconectarse. Por lo tanto, un embarazo después de una vasectomía no prueba automáticamente la infidelidad.
Pruebas médicas posteriores revelaron la respuesta que Sarah y Michael tanto anhelaban: el embarazo era biológicamente de Michael. Lo que parecía una prueba de traición era, en realidad, un fallo anticonceptivo extremadamente raro. El descubrimiento les brindó alivio, pero no pudo borrar de inmediato el dolor causado por semanas de sospechas y acusaciones.
