Entonces encontré la posdata, que estaba dirigida solo a mí.
"Color avellana,
Si estás leyendo esto, siempre has sido la mejor parte de mí.
No dejes que la amargura te haga empequeñecer. Mantén la frente en alto. Mantén un corazón generoso. Ama con intensidad, incluso cuando duela.
Todo lo que deje atrás se repartirá entre tú y Karen.
Tú fuiste mi razón para intentarlo.
-Papá."
Esas palabras me impactaron más que cualquier funeral.
El brazo de la tía Lucy me rodeó los hombros. Los sollozos de Karen se convirtieron en hipos suaves. Los familiares que pasaban me apretaban la mano.
