3. Reflujo ácido
El ácido del estómago puede subir hacia el esófago e irritar la garganta, provocando sensación de moco, carraspeo frecuente o una sensación de tener un nudo en la garganta.
4. Aire seco o irritantes ambientales.
El humo del tabaco, la contaminación, los productos químicos o un ambiente demasiado seco pueden irritar las vías respiratorias y hacer que la garganta produzca más moco.
5. Sinusitis
Cuando los senos nasales están inflamados, el moco puede acumularse y bajar hacia la garganta, generando congestión, presión facial y mal aliento.
6. Deshidratación
No beber suficiente agua puede hacer que el moco se vuelva más espeso y difícil de eliminar.
¿Qué puedes hacer para aliviarlo?
- Beber suficiente agua durante el día.
- Mantenga el aire de la casa ligeramente húmedo.
- Evite el humo y otros irritantes.
- Hacer lavados nasales con solución salina si son adecuados para ti.
- Consulte con un profesional de la salud si los síntomas persisten o empeoran.
