Un regreso a casa, por fin.
El comandante toma entonces una decisión inusual: Delta —o mejor dicho, Shadow— queda oficialmente fuera de servicio y regresa con Don Ernesto.
Desde entonces, cada mañana, los dos se encuentran en el mismo muelle. Sin cargas, sin uniformes. Solo un hombre y su perro, reconciliados con su pasado.
Porque algunos lazos resisten todo, incluso el paso de los años, incluso el olvido
