Llega la unidad canina… y aumenta la tensión.
Las sirenas rompen el silencio. Los vehículos bloquean la entrada al muelle. La comandante Valeria Robles, especialista en perros de trabajo, se hace cargo de la operación. El perro se llama Delta; es un K9 en servicio activo que desapareció del centro de entrenamiento una hora antes.
La orden es clara: recuperar al animal, por la fuerza si es necesario.
Pero Delta no tiene intención de moverse. Peor aún: se interpone deliberadamente entre los policías y el anciano. Con el cuerpo tenso y la mirada fija, gruñe. No a Don Ernesto, sino a los policías.
Cuando el instinto dice no
La comandante da la orden que ha usado cientos de veces. Delta no se mueve. Permanece allí, protegiendo al veterano con su cuerpo.
Todo el equipo contuvo la respiración. Este comportamiento era completamente insólito. Delta jamás había desobedecido una orden directa. Algo, o alguien, lo estaba deteniendo.
.
