Conclusión
Tus piernas pueden mostrar cambios cuando la circulación no funciona correctamente.
Hinchazón, cambios de color, pesadez, várices, piel irritada y heridas que tardan en cerrar son señales que merecen atención cuando son persistentes.
Pero no todas estas alteraciones tienen una causa circulatoria.
Por eso, si notas cambios nuevos o progresivos, lo más seguro es obtener un diagnóstico profesional.
Aviso: Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica.
