¿Es lícito usar las pertenencias de una persona fallecida o dormir en su cama? La respuesta es inesperada para muchos.

El temor que rodea a las pertenencias de un ser querido.

Muchos creen que los objetos de una persona fallecida conservan una especie de "energía" latente que podría afectar a los vivos.

Pero en realidad, es mucho más sencillo:

Los objetos son solo objetos: tela, madera, metal.
No albergan alma.
No transmiten nada dañino.
No son peligrosos.