La lección
Algunos seres no son peligrosos por ser violentos, sino porque están heridos, y la sanación no siempre llega mediante la fuerza, el entrenamiento o la autoridad, sino a través de la paciencia, la empatía y la valentía silenciosa de ver el dolor sin apartar la mirada. Cuando elegimos la compasión en lugar del miedo, no solo salvamos a quienes creemos que están rotos; a menudo descubrimos que ellos también estaban esperando para salvarnos.
