La mejor protección es prevenir los encuentros. Usar calzado adecuado, prestar atención a dónde se pisa y tener cuidado cerca de troncos, rocas y vegetación densa ayuda a reducir el riesgo. Evite meter la mano en lugares que no se vean con claridad.
En definitiva, la lección más importante es la conciencia y la calma. La mayoría de los encuentros con animales salvajes son inofensivos si se manejan correctamente. Manteniendo la distancia, estando alerta y respetando la naturaleza, las experiencias al aire libre siguen siendo seguras y agradables hasta el final del día.
