2. Mantener un peso saludable

El exceso de peso, especialmente alrededor del cuello, puede ejercer presión sobre las vías respiratorias y aumentar la probabilidad de roncar. Incluso una pequeña pérdida de peso puede marcar una diferencia notable en la respiración durante el sueño.
Céntrese en una dieta equilibrada y en la actividad física regular para reducir gradualmente la grasa corporal y mejorar su salud en general.
