1. Cambia tu posición al dormir.
Una de las maneras más sencillas de reducir los ronquidos es modificando la postura al dormir. Dormir boca arriba puede provocar que la lengua y los tejidos blandos se desplacen hacia atrás, estrechando las vías respiratorias. Dormir de lado ayuda a mantener las vías respiratorias abiertas y reduce la vibración.
Consejo: Intenta colocar una almohada detrás de la espalda o usar una almohada corporal para mantenerte en posición de lado durante toda la noche.
