El color pálido del pollo se asocia con mayor frecuencia a la ganadería comercial a gran escala.
Estas aves se crían para un crecimiento rápido y una alta eficiencia. Su alimentación se controla rigurosamente para maximizar el aumento de peso y, por lo general, viven en interiores con poco espacio para moverse. Este sistema produce pollo asequible en grandes cantidades, razón por la cual la carne de color claro es tan común en los supermercados. Si bien el color pálido no significa automáticamente que la carne sea insalubre o peligrosa, sí refleja un modelo de producción centrado en la velocidad en lugar del comportamiento natural.
