Esto no significa que todas las personas que duermen sobre el lado derecho vayan a desarrollar reflujo. Muchos factores influyen en la salud digestiva, como el peso corporal, la dieta, el horario de las comidas, los niveles de estrés, el tabaquismo, el consumo de alcohol y las afecciones médicas preexistentes.
Otros hábitos que pueden reducir el reflujo nocturno
Los profesionales de la salud suelen recomendar evitar comidas copiosas justo antes de acostarse. Comer tarde por la noche puede aumentar la probabilidad de reflujo, ya que el estómago permanece lleno mientras la persona está acostada.
Algunas estrategias adicionales incluyen:
- Terminar de cenar al menos dos o tres horas antes de acostarse.
- Limitar el consumo de alimentos picantes, grasos o muy ácidos por la noche.
- Reducir el consumo de cafeína y alcohol si desencadenan síntomas.
- Mantener un peso corporal saludable
- Dejar de fumar
- Usar ropa holgada alrededor del abdomen
Elevar la cabeza también puede ayudar.
Otra estrategia frecuentemente recomendada es elevar la cabecera de la cama. Elevar ligeramente la parte superior del cuerpo puede ayudar a evitar que el contenido del estómago regrese al esófago mientras se duerme.
