Pero existe una distinción importante:
Ir al baño no es lo mismo que desintoxicar el cuerpo.
Tu sistema digestivo procesa constantemente los alimentos y elimina los desechos. Por lo general, no necesita una limpieza profunda periódica.
Tu colon ya se limpia solo.
El colon forma parte del sistema digestivo y su función no es almacenar toxinas indefinidamente.
A medida que los alimentos se desplazan por el tracto digestivo, los nutrientes se absorben principalmente en el intestino delgado. El material restante pasa al colon, donde se absorben el agua y los electrolitos y se forman las heces.
A continuación, el colon mueve las heces hacia el recto para que puedan ser eliminadas.
Este proceso ocurre de forma continua.
Mientras tanto, el hígado y los riñones desempeñan un papel fundamental en el procesamiento y la eliminación de las sustancias que el cuerpo no necesita.
Esto significa que la idea popular de que durante años se acumulan “toxinas” en el colon y que es necesario eliminarlas es engañosa.
Si tienes un sistema digestivo que funciona correctamente, tu cuerpo ya cuenta con mecanismos sofisticados para procesar los desechos.
¿Por qué las limpiezas de colon provocan ganas de defecar?
Aquí es donde suele empezar la confusión.
Un producto para la limpieza de colon puede provocar realmente una evacuación intestinal abundante.
Eso no significa necesariamente que haya eliminado las toxinas peligrosas.
Algunos ingredientes simplemente estimulan el movimiento intestinal o atraen agua al intestino .
Por ejemplo, los laxantes estimulantes pueden aumentar las contracciones intestinales, mientras que los laxantes osmóticos pueden atraer agua a los intestinos y ablandar las heces.
El resultado puede ser:
Más agua en el intestino + mayor movimiento intestinal = más deposiciones.
Esto puede hacer que el abdomen se sienta temporalmente menos lleno.
