Pero Graham finalmente estaba aprendiendo que ser padre no se trataba de competir para compensar los años que había perdido con un solo hijo.
Para ambos, se trataba de ser honestos.
Harper no tuvo que competir por el amor de su padre.
Si Graham quería tener un lugar en su vida, tendría que recuperar la confianza que había dado por sentada.
Y si quería un lugar en el mío, tendría que ganarse el mío también.
A veces, la verdadera prueba llega después de que se revela un secreto, cuando todos finalmente conocen la verdad y deben decidir qué, si acaso algo, merece ser reconstruido.
Pero aquí está la verdadera pregunta: cuando estás desesperado por recuperar el tiempo perdido con alguien, ¿hasta dónde puedes llegar antes de empezar a perder a las personas que han estado a tu lado todo este tiempo?
