En la nota había otro párrafo:
“No quiero asustarte. Quizás me equivoque. Pero si me pasa algo, ten en cuenta esto: no tenía intención de morir”.
Durante cinco años, lloré un accidente. Durante cinco años, culpé a la lluvia, al destino, a mí misma por no haber salido antes. Y ahora me doy cuenta: su muerte pudo haber sido fingida.
