Cuando terminó la llamada, me miró.
**“Dijo que ser mi padre ha sido el honor de su vida. Dijo que saber de dónde vengo no cambia eso.”**
Muchos meses después, la dirección finalmente nos llevó a una casa ubicada a tres estados de distancia.
Respondió una mujer llamada Marlene.
En el momento en que vio a Ethan, se quedó mirándole la cara.
Entonces ella dijo en voz baja:
**“Oh. Debes ser suya.”**
Nos enteramos de que Sebastián había fallecido años atrás.
No habría un reencuentro dramático.
En cambio, Marlene le dio a Ethan algo más discreto pero igualmente significativo.
Historias.
Fotografías.
Historia familiar.
Fragmentos de un hombre al que nunca había conocido.
Esa noche, después de regresar a casa, abrí un cuaderno nuevo.
En la primera página escribí:
**“Para Lily, de parte de todas las personas que te aman.”**
Luego mencioné a mis dos abuelos.
Levi.
Y Sebastián.
Ethan alzó a Lily sobre su hombro y le besó el pequeño triángulo que tenía detrás de la oreja.
“Ustedes dos son mi mundo entero.”
Sonreí.
**“Y ahora también conocemos todos los vuestros.”**
