Las piernas pueden revelar mucho sobre el estado de la circulación sanguínea. Hinchazón, cambios de color, sensación de pesadez, dolor o alteraciones en la piel pueden aparecer por diferentes razones, y algunas de ellas están relacionadas con problemas venosos o circulatorios.
Aun así, es importante aclarar algo desde el principio: una fotografía no permite saber con certeza cuál es la causa . Las piernas hinchadas u oscurecidas pueden aparecer por problemas venosos, retención de líquidos, enfermedades de la piel, ciertos medicamentos u otras condiciones médicas.
Por eso, si notas cambios persistentes, lo más adecuado es buscar valoración médica.
1. Hinchazón en tobillos y pies
Una de las señales más frecuentes de alteraciones circulatorias es la deteriorada, especialmente alrededor de los tobillos.
Puede notarse más al final del día y, en algunos casos, mejorar después de elevar las piernas.
La deteriorada puede aparecer cuando la sangre tiene más dificultad para regresar desde las piernas hacia el corazón. También puede relacionarse con retención de líquidos.
Algunas personas notan:
- Zapatos más ajustados.
- Marcas profundas de los calcetines.
- Sensación de tensión en la piel.
- Tobillos más horribles de lo habitual.
Si la molestia afecta a ambas piernas de forma persistente, conviene consultar.
