8. Alejarse de actividades sociales
Los cambios cognitivos pueden hacer que una persona se sienta incómoda en reuniones o conversaciones.
Por ello, puede empezar a evitar:
- Reuniones familiares.
- Actividades sociales.
- Pasatiempos.
- Conversaciones con amigos.
- Actividades laborales.
A veces esta retirada ocurre porque la persona tiene dificultades para seguir conversaciones o teme cometer errores.
Pero el aislamiento también puede estar relacionado con depresión u otros problemas emocionales, por lo que debe evaluarse en contexto.
9. Cambios importantes de personalidad o comportamiento
La personalidad puede cambiar por muchas razones, pero modificaciones significativas y progresivas pueden ser una señal que merece valoración.
Algunas personas pueden volverse:
- Más desconfiadas.
- Ansiosas.
- Irritables.
- Apáticas.
- Confusas.
- Impulsivas.
También pueden sentirse incómodas cuando salen de su rutina habitual.
Estos cambios no deben interpretarse automáticamente como demencia, pero pueden formar parte del cuadro en algunas personas.
10. Dificultades visuales y espaciales
Algunos tipos de deterioro cognitivo pueden afectar la forma en que el cerebro interpreta lo que vemos.
Esto puede provocar problemas para:
- Calcular distancias.
- Reconocer objetos.
- Leer correctamente.
- Juzgar profundidad.
- Diferenciar ciertos contrastes visuales.
En algunas personas, estos problemas pueden hacer que conducir resulte más difícil.
Naturalmente, los problemas visuales también pueden estar causados por enfermedades de los ojos, por lo que es necesario realizar una valoración adecuada.
