Pasaron diez años.
En una parada de autobús a las afueras, una joven con abrigo oscuro sostenía un ramo de flores y un sobre. Esperaba a que un colegial de unos catorce años bajara del autobús. Tenía los mismos ojos marrones, los mismos hoyuelos que cuando ella era niña y una pequeña mancha clara en la mejilla.
Se reía con sus amigos. Sus miradas se cruzaron. Se detuvo de golpe.
—Señora… ¿Nos conocemos antes?
La joven sonrió entre lágrimas:
— No. Pero te conozco desde siempre.
No era solo una historia de valentía. Era la historia de un amor más fuerte que la ley, más fuerte que el miedo, el tiempo e incluso el destino.
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
