Y en medio de todo, Evelyn yacía en el suelo.
Hasta que el primer oficial la miró.
Vio el rastro que se había formado en la alfombra. Las rodillas magulladas. La colcha empapada.
—¿Saliste ahí fuera? —preguntó.
—No podía abandonarlos —respondió simplemente.
"Te arrastraste."
Ella asintió.
Se quitó los guantes y le tomó las manos.
—Gracias —dijo, sin formalidades. Cambio de tono.
Luego ordenó una formación de honor.
Rifles bajados.
Los oficiales permanecieron firmes en señal de respeto ante ella.
Capítulo cuatro
Llegó un SUV negro.
El comisionado del condado, Dale Hargrove, salió, con el rostro tenso por la irritación.
“¿Cuál es el estado?”
“Ella los salvó”, dijo el sargento canino Marcus Hale.
Hargrove miró a Evelyn. "¿No es ella la que presenta las quejas sobre el código de construcción de este parque?"
Evelyn lo escuchó.
El mismo funcionario que había denegado aquí la financiación para la infraestructura invernal.
Marcus también lo escuchó.
En una ocasión, durante una búsqueda en la zona silvestre, el equipo Titan había localizado al nieto desaparecido de Hargrove.
