
Otro de los comportamientos que se observan en quienes se acercan a la muerte, según explica Julie, es el "estertor de la muerte".
Esto ocurre cuando la boca produce saliva, pero el cerebro no se comunica con el cuerpo para indicarle que la trague, lo que produce un extraño gorgoteo.
“La gente lo oye, no lo entiende y automáticamente asume que proviene de sus pulmones. Pero no es así. En realidad, es solo un poco de saliva”, explicó Julie.
“Esto evita que sientan que se asfixian, y lo sabemos porque su cuerpo muestra relajación”, añadió.
Compartió que los cuerpos humanos están hechos para saber cómo prepararse para morir.
