El pequeño detalle que nadie había notado

El Fantasma se detiene. Apaga el motor. El silencio es brutal. Sigue observando. La mochila no está ahí por casualidad. Y esas huellas… demasiado pequeñas para ser de un adulto.
Duda un segundo. Luego sigue su instinto.
Desciende con cautela, apoyándose en las rocas, gritando a gritos. Y al fondo del barranco, la ve. Léa. Agotada, deshidratada, pero viva. Acurrucada contra la pared, demasiado débil para reaccionar, pero consciente.
Fantôme pide ayuda de inmediato. Permanece a su lado, le habla suavemente y le promete que ya no está sola.
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
