Un motociclista encontró a la niña desaparecida, cuando todos los demás habían perdido las esperanzas y las búsquedas activas se habían reducido al mínimo.

Nadie… excepto él.

Desde su motocicleta, a velocidad moderada, bajo un sol matinal que pegaba en el ángulo justo, Fantôme notó ese minúsculo detalle que todos habían pasado por alto: pequeñas huellas de manos, impresas en el polvo de la pared rocosa, que descendían hacia el fondo del barranco.

Llevaba más de cuarenta años conduciendo motocicletas.
Cargaba con un pasado pesado: una juventud difícil, un divorcio, la pérdida de su hijo.
Pero nada, absolutamente nada, lo había preparado para lo que estaba a punto de descubrir en el fondo de aquel barranco.

Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.