Un hombre pobre necesita 400.000 pesos para salvar a su padre, por lo que acepta casarse con una mujer de 70 años. Diez días después, descubre un secreto impactante, pero es demasiado tarde...

Cuando Ramón salió de la mansión, el sol apenas se ponía detrás de los altos edificios de Makati.

Miró hacia el cielo con el corazón pesado.

Hay relaciones que parecen irónicas, pero en realidad son el camino del destino que obliga a las personas a aprender a perdonar.

Unos meses después, Ramón recibió la noticia de que la señora Rosario había fallecido mientras dormía, sin sus familiares a su lado.

En su testamento le había dejado un sobre; dentro había una vieja foto de boda de su padre y su madre, y una línea escrita:

“El odio ha terminado.

“Vive por los que han fallecido”.

Ramón se quedó en silencio mientras las lágrimas corrían por la foto.

Comprendió que el amor y el odio a veces están a sólo un suspiro de distancia,
y que el perdón, incluso cuando es demasiado tarde, sigue siendo la única manera de traer paz al corazón.

Desde entonces, cada año en el aniversario de la muerte de Rosario, Ramón acude al cementerio de Laguna, llevando un ramo de crisantemos blancos.

Oró suavemente:

"Gracias.

Porque gracias a ti he aprendido que no hay dolor tan grande que no pueda dejarse ir”.

La brisa de la tarde soplaba, el aroma del incienso persistía, como un último adiós a romances inconclusos y a dos almas que habían fallecido con amor y resentimiento.

Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.