Lo que descubrimos una vez resuelto el misterio


Cuando finalmente avistas la silueta oculta, es imposible no quedar impresionado por la capacidad de la naturaleza para mimetizarse con su entorno. El animal, casi invisible, se funde con la hierba muerta y las sombras circundantes. Entonces comprendes por qué tanta gente lo ha pasado por alto: sin movimiento ni contraste fuerte, se convierte en parte integral del paisaje. Una hermosa lección de humildad para nuestros ojos confiados. En definitiva, este juego nos recuerda con delicadeza que bajar el ritmo, observar y aceptar los errores también forma parte de la diversión, especialmente cuando compartes la experiencia con miles de otras mentes curiosas.
