Durante la ceremonia, Don Esteban se mantuvo tranquilo y educado, sin intentar tocarla más de lo necesario. Pero eso no alivió la sensación de haber firmado un contrato emocionalmente devastador.
Esa noche, al llegar a la suite del hotel donde pasarían su primera noche como matrimonio, Sofía sintió un nudo en la garganta que le dificultaba respirar. Él lo notó.
—No te preocupes —dijo con calma—. No te voy a obligar a nada. Podemos ir a tu propio ritmo.
Ella asintió, sin saber si sentir alivio o desconfianza. Don Esteban fue al baño a cambiarse, dejándola sola con el silencio y sus pensamientos turbulentos. Sofía se acercó a la ventana, intentando asimilar la magnitud de lo que acababa de hacer.
La puerta del baño se abrió.
Sofía se giró…y casi se desmaya.
Don Esteban era diferente. No por su ropa, sino por su expresión. Algo en su rostro, antes impenetrable, había cambiado drásticamente. Ya no era el hombre frío y calculador que había conocido durante semanas.
Era un hombre vulnerable. Tenía los ojos rojos. Como si hubiera estado llorando.
—Sofía… hay algo que debo confesarte esta noche —dijo con voz temblorosa.
Y en ese instante, todo su mundo comenzó a derrumbarse.
Sofía sintió que el corazón se le aceleraba. La presencia de Don Esteban ya no imponía distancia, sino una extraña cercanía que la desconcertaba. Avanzó lentamente, como si temiera asustarla aún más.
"No sé por dónde empezar", murmuró.
—Con la verdad —respondió Sofía, con más decisión de la que ella misma esperaba.
Don Esteban respiró profundamente, como si hubiera estado esperando este momento durante años.
“Me casé contigo… no para comprarte”, dijo con la voz quebrada, “sino para protegerte”.
Sofía frunció el ceño, incapaz de comprender.
¿Protegerme? ¿De qué?
Se sentó en el borde de la cama, con ambas manos sobre las rodillas. Parecía devastado, como un hombre cargado de recuerdos que finalmente estaban a punto de aflorar.
—Conocí a tu madre —confesó—. De joven.
Esa frase la golpeó como un balde de agua helada.
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
