4. Celos y acusaciones constantes
Los celos pueden surgir de la inseguridad, pero cuando se traducen en acusaciones infundadas o vigilancia constante, se convierten en una forma de agresión emocional. No es normal sentirse interrogado o sospechado sin motivo en una relación de confianza.
5. Manipulación psicológica o distorsión de la realidad.
El gaslighting es una forma sutil de abuso en la que alguien te hace dudar de tus recuerdos, percepciones o juicios. Frases como "estás exagerando" o "eso nunca sucedió así" pueden parecer inofensivas, pero si se repiten con frecuencia, pueden minar tu autoestima.
