Rosquitas caseras: ¡Es tan difícil comer solo una!

  1. En un tazón grande, mezcla la harina, la levadura en polvo, el azúcar y la sal.
  2. En otro tazón, bate la leche, el huevo y la mantequilla derretida.
  3. Vierte la mezcla líquida sobre los ingredientes secos y revuelve hasta que se forme una masa suave.
  4. En una superficie enharinada, extiende la masa hasta que tenga aproximadamente 1,5 cm de grosor.
  5. Con un cortador de donuts, corta la masa en forma de rosquitas. También puedes usar un vaso para cortar el centro de cada rosquita.
  6. Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto.
  7. Una vez que el aceite esté caliente, fríe las rosquitas en lotes hasta que estén doradas por ambos lados, aproximadamente 2-3 minutos por cada lado.
  8. Retira las rosquitas fritas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  9. Si lo deseas, espolvorea azúcar glas sobre las rosquitas antes de servirlas.

Consejos adicionales:

  • Asegúrate de que el aceite esté a la temperatura adecuada antes de freír las rosquitas. Debería estar alrededor de 180°C para obtener un dorado uniforme.
  • No sobrecargues la sartén al freír las rosquitas. Dale suficiente espacio para que se expandan mientras se cocinan.
  • Si no tienes un cortador de donuts, puedes usar un vaso para cortar la masa en forma de rosquitas y luego hacer un agujero en el centro con un dedo o con el extremo de una pajilla.

¡Disfruta de tus deliciosas rosquitas caseras con amigos y familiares!

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