No hagas trampa. Elige el diferente para ver qué tan afortunado eres realmente.

Entonces, en lugar de preguntar: "¿Tengo suerte?"

Quizás la pregunta más pertinente sea:

“¿Cómo veo el mundo y cómo influye eso en mis resultados?”

Reflexión final

Puede que no exista un único trébol impar "correcto", y esa es la clave. La vida rara vez ofrece una respuesta obvia. Lo que importa es cómo interpretas lo que tienes delante.

Y tal vez… esa sea la verdadera suerte.