Mis padres me abandonaron en un hospital a los 13 años porque mi tratamiento contra el cáncer era "demasiado caro". Quince años después, al enterarse de que era la mejor estudiante de mi promoción en el Columbia University College, exigieron entradas VIP.

Tu valía no la deciden personas demasiado ciegas para verla.

La familia no se define por los lazos de sangre. Se define por la persona que está a tu lado cuando todo se desmorona.

Encuentra a tu Megan.

Construye tu futuro.

Y deja que tu éxito se convierta en la respuesta más contundente para todas las personas que alguna vez dudaron de ti.