A media noche, tras los discursos y el primer baile, Verónica se levantó y golpeó su copa. El DJ bajó la música. Todas las miradas se giraron. Se oyeron los teléfonos. Sostenía el micrófono inalámbrico como si fuera un accesorio, con una sonrisa tan encantadora que engañaba a cualquiera que no la conociera.
—Tengo una pequeña sorpresa —dijo alegremente—. Ya que nuestra novia se cree tan talentosa...
Un murmullo se extendió por la habitación.
Se me hizo un nudo en el estómago.
Ella se acercó y colocó el micrófono en mis manos con exagerado cuidado, como si me estuviera haciendo un favor.
—Anda —murmuró para que solo yo pudiera oírla—. Canta.
La miré fijamente. "¿Qué?"
Le hizo una seña brusca al DJ.
La música se detuvo.
El silencio se apoderó de la habitación.
Sin dejar de sonreír, alzó la voz para que todos la oyeran. «Canta sin música; veamos tu verdadero talento».
Una oleada de risas recorrió a los invitados, cada vez más fuerte. La gente se inclinó hacia adelante. Los teléfonos ya estaban alzados, listos para grabar mi vacilación, mi voz entrecortada, mi humillación. Casi podía imaginarme el video reproduciéndose en línea durante años.
Mis manos temblaban.
Daniel se inclinó, con la voz tensa por la preocupación. "Si no quieres..."
Se suponía que este sería el día de mi boda. Pero Verónica quería que fuera su actuación.
Miré a mi marido y comprendí algo con claridad: si me echaba atrás ahora, ella no pararía nunca. Ni en las fiestas. Ni en las cenas familiares. Jamás.
Así que negué con la cabeza.
—No —dije en voz baja—. Lo haré yo.
Daniel me miró a la cara. "¿Estás seguro?"
Antes de que el miedo pudiera detenerme, di un paso adelante y levanté el micrófono.
“Está bien”, dije.
Y luego canté.
La primera nota resonó en la habitación.
La risa se desvaneció.
Los rostros se quedaron quietos.
Los teléfonos bajaron lentamente, no por aburrimiento, sino porque mi voz exigía atención.
Y en ese momento lo vi, el segundo exacto en que Verónica se dio cuenta de la verdad.
No tenían idea.
Porque no solo había cantado en noches de karaoke.
Había actuado en escenarios mucho más grandes que éste.
