Mi madre me abandonó cuando tenía trece años. Nunca miró atrás, nunca me llamó. Quince años después, apareció en la lectura del testamento de mi padre, segura de que millones serían suyos.

Y cuando su sonrisa comenzó a desmoronarse, supe que lo peor estaba por venir.

Claudia sostenía el sobre como si la quemara. Le temblaba la mano, aunque intentaba disimularlo. La máscara de seguridad que solía usar se agrietaba poco a poco.

—Léelo —dijo Julián con suavidad.

Abrió el sobre bruscamente. Sacó una hoja de papel doblada en tres y, al leer, palideció. Sabía exactamente lo que decía porque había leído mi propia versión la noche anterior. Mi padre lo había planeado todo.

La carta comenzaba en un tono cordial, casi amistoso, pero pronto reveló la verdad: Claudia no tenía derecho a la herencia, no por capricho, sino por abandono legal. Mi padre había iniciado el proceso para retirarle la custodia y la patria potestad cuando nos dejó. Nunca lo completó —los abogados lo retrasaron—, pero sí dejó constancia detallada de su intención, explicando cómo Claudia había desaparecido sin brindarle ningún apoyo económico ni emocional.

—Es mentira —balbució—. Me... me fui porque me echó.

—No te fuiste —intervine—. Te escapaste.

Ella miró hacia arriba, sus ojos llenos de rabia y miedo.

—No tienes idea de lo que estaba pasando entre nosotros —espetó.

—No —respondí—, pero sí sé lo que me pasó: nada. Ni una llamada. Ni un cumpleaños. Ni un mensaje. Y ahora vienes a cobrar.

Claudia rompió la carta en dos, pero Julián no se inmutó.

“No importa, tenemos copias”, dijo con calma.

“¡Esto es una trampa!” gritó poniéndose de pie.

El notario continuó imperturbable, como quien lee el pronóstico del tiempo.

Además, el señor Varela precisó que toda la herencia pasa exclusivamente a su hijo Marcus, con una última condición: que escuchen la grabación que dejó.

No sabía de la grabación. Me sorprendió mucho.

Julián cogió un dispositivo y presionó play.

La voz de mi padre llenó la habitación. Era cálida, profunda, inconfundible.

Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.