La miré, la miré de verdad. «El perdón no es un momento, Lily. Es un proceso. Y lo estás viviendo ahora».
Ella asintió, con lágrimas en los ojos, y susurró: «Seguiré caminando, mamá. Hasta que sea necesario».
Y por primera vez, le creí.
Mi historia ya no se trata de venganza: se trata de límites, resiliencia y el precio de las palabras desconsideradas. Lo perdí todo una vez: mi dignidad, mi paz, mi autoestima. Nunca más las perderé.
Para quienes nos escuchan, recuerden: A veces el amor sobrevive. A veces no. ¿Pero la dignidad? Esa nunca debe renunciarse.
¿Qué habrías hecho en mi lugar? Comparte tu opinión: Quiero saber cómo manejarías una traición como esta.
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
