Subí el volumen de la radio. Sonaba una canción pop que le encantaba a Mia.
“Canta conmigo, cariño”, dije.
Y mientras nos alejábamos en la oscuridad, dejando atrás las ruinas de mi familia, cantábamos. Cantábamos desafinados y a todo volumen, la canción de dos personas que acababan de escapar de un edificio en llamas sin una sola quemadura en el alma.
La transacción se canceló. Pero nuestro futuro apenas comenzaba.
El fin.
⬇️Para obtener más información, continúa en la página siguiente⬇️
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.