2. Dolor óseo o dolor de espalda

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio, fundamental para tener huesos fuertes. Cuando los niveles de vitamina D se mantienen bajos durante un período prolongado, los huesos pueden debilitarse o volverse más dolorosos. En adultos, una deficiencia grave puede contribuir a la osteomalacia, una afección relacionada con huesos débiles y dolor óseo.
Algunas personas pueden notar dolor en la zona lumbar, las caderas, las piernas o las costillas. Esta molestia puede confundirse fácilmente con dolores musculares normales, propios de la edad o de una mala postura. Si el dolor óseo es persistente o inexplicable, comprobar los niveles de vitamina D puede ayudar a identificar una posible causa.
