6. Cuando una relación se vuelve completamente unilateral
Las relaciones equilibradas requieren esfuerzo por parte de ambos. Cada persona aporta tiempo, atención y cariño.
Sin embargo, a veces una relación se vuelve gradualmente desigual. Una persona sigue esforzándose por llamar, planificar visitas y brindar apoyo, mientras que la otra se vuelve cada vez más pasiva.
Al principio, el desequilibrio puede ser sutil. Con el tiempo, se hace evidente que la relación depende casi por completo del esfuerzo de una sola persona. Las conversaciones repetidas pueden generar una mejoría momentánea, pero rara vez producen un cambio duradero.
En estas situaciones, tomar distancia puede restablecer el equilibrio personal y revelar si la otra persona está dispuesta a invertir por igual en la relación.
