4. Cuando la manipulación comienza a distorsionar la realidad
La manipulación puede ser difícil de reconocer porque a menudo se desarrolla gradualmente. Con el tiempo, una persona puede empezar a dudar de su propia memoria o juicio tras interactuar con alguien que constantemente culpa a otros o distorsiona los hechos.
Algunos síntomas comunes incluyen dudar de si las conversaciones ocurrieron tal como se recuerdan o sentirse inseguro sobre las propias reacciones. Incluso pueden llegar a creer que son demasiado sensibles o responsables de problemas que no provocaron.
Explicar la decisión de abandonar una situación manipuladora a veces le da al manipulador más oportunidades de influir en la conversación. En estos casos, alejarse sin dar una larga explicación puede ayudar a preservar la claridad emocional.
