Cuando Béatrice recuperó el conocimiento, su primera pregunta fue para su hijo. Al ver a Romain cerca, sus emociones estallaron. Habló de su soledad, su miedo, la sensación de abandono. Él no intentó justificarse. Por primera vez, reconoció su silencio y sus ausencias.
Cuando una prueba redefine lo esencial
Esta historia no es un cuento de hadas. Habla de arrepentimientos, responsabilidades y segundas oportunidades. A veces, la vida no nos ofrece un final perfecto, sino una oportunidad aún más valiosa: la de empezar de nuevo, con más lucidez, más humildad y más valentía.
