Prepara la base de tu tarta
Tritura las galletas y cuando tengan un aspecto arenoso, añade la margarina. Puedes mezclarlo en la trituradora si te es más sencillo. Cuando ambos ingredientes estén bien mezclados, forma la base en un molde, (preferiblemente desmoldable).
Aprieta bien la mezcla de galletas trituradas para que quede muy compacta y sea firme. Reserva en la nevera.
Cocina la gelatina
En un cazo, pon a cocer agua y cuando hierva retira del fuego y echa el sobre de gelatina. Remueve bien hasta que se disuelva y reserva.
Elabora el relleno
En otro bol o recipiente para batir, echa la ralladura y el zumo de limón, la nata, el queso de untar, el azúcar y la gelatina ya preparada. Bátelo todo bien hasta obtener una mezcla homogénea.
Monta la tarta
Echa la mezcla sobre la base de galletas y déjalo cuajar todo en la nevera durante al menos 4 horas. Si puedes dejarla reposar toda la noche o incluso un día entero, quedará perfecta.
Desmolda y decora
Puedes decorar tu tarta con frutos rojos o gelatina de limón troceada, como indica Sara Carbonero, o echando coco rallado, lascas de chocolate blanco o un mix de frutas confiadas con unas hojitas de menta. ¡Deja volar tu imaginación!
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